Plaguicidas o Fitosanitarios, la clave es una adecuada evaluación

 

Los productos fitosanitarios son sustancias químicas diseñadas para proteger a los cultivos de plagas, malezas y enfermedades. Contribuyen así a la producción de alimentos sanos y abundantes. Para asegurar la investigación, el desarrollo, la comercialización y el uso responsable de los plaguicidas es indispensable una regulación adecuada, basada en criterios científicos y en estándares internacionales.

 

El proceso de registro de un producto fitosanitario permite a las autoridades realizar una evaluación adecuada de los datos científicos que demuestren la seguridad y eficacia de los plaguicidas. Con ello, se procura que cuando el producto es empleado según las instrucciones de la etiqueta no representa riesgos inaceptables en la salud y el ambiente. Esta evaluación es un requisito fundamental para otorgar el permiso de venta o registro del producto.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, dice que un registro de plaguicidas es el proceso por el que la autoridad nacional o regional responsable autoriza la venta y utilización de un plaguicida, previa evaluación integral de datos científicos que demuestren que el producto es efectivo para el fin a que se destina y no entraña un riesgo inaceptable para la salud humana, animal ni para el ambiente”.

El proceso de registro implica por una parte una evaluación administrativa asociada al cumplimiento de los requisitos documentales y formalidades de carácter legal, y por otra una evaluación técnica, asociada a los aspectos agronómicos, las especificaciones técnicas, la toxicología humana y los aspectos ambientales.

 

En el proceso de registro de un fitosanitario intervienen tres áreas:

 

  • Agricultura Evalúa la "eficacia", es decir, que el producto controla la plaga para la cual fue diseñador.
  • Ambiente Evalúa el impacto que el producto pueda tener en el agua superficial y subterránea, en la fauna, en el aire.
  • Salud Evalúa el riesgo que el producto pueda tener en el usuario o aplicador y en el consumidor de alimentos.

    Es responsabilidad de las autoridades de cada país mantener un marco regulatorio y un proceso de evaluación adecuado que asegure la calidad y seguridad de los productos fitosanitarios que usan los agricultores. La responsabilidad de fabricantes, importadores, comercializadores es presentar a las autoridades los estudios o soportes científicos que respaldan la seguridad y eficacia del producto que pretenden comercializar.

 

Principios de Regulación

 

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Código de Conducta FAO

 

El Código Internacional de Conducta para la Gestión de Plaguicidas de la FAO, establece normas de conducta de carácter voluntario para todas las entidades públicas y privadas que intervienen en la distribución y utilización de plaguicidas o tienen relación con las mismas.

Fue adoptado en 1985 por la Conferencia de la FAO en su 23º período de sesiones; la última versión del Código es de 2013. La industria representada en CropLife Latin America sigue los lineamientos del Código de la FAO, y motiva a todos los sectores que están relacionados con los productos fitosanitarios para que conozca y aplique el Código. Con este propósito se diseñó un Curso Virtual Gratuito que a través de cuatro módulos enseña los principios del Código.

 

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