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Luis Borges Junior es el Presidente del Consejo de Instituto Brasileño de Frutas y de la comisión de
Fruticultura de la Confederación Nacional de Agricultura, IBRAF. Consciente de que el futuro de las
exportaciones de las frutas brasileñas depende de la solución de los problemas relacionados con el registro
de defensivos agrícolas en Brasil, Borges, en el momento, está muy preocupado con el uso de productos
ilegales.
DEFESA VEGETAL: Empecemos con un rápido perfil del IBRAF.
LUIS BORGES: Es una organización privada sin ánimo de lucro, fundada en 1990, por lideres del sector frutícola, con el objetivo de promover el crecimiento organizado del sector, desarrollando acciones efectivas para productores de frutas, agroindustrias de procesamiento, proveedores de productos, proveedores de servicios, entre otros, es decir, la cadena completa. El IBRAF representa el negocio agrícola de frutas en conjunto con estamentos gubernamentales y no gubernamentales con el objetivo de planificar, organizar y dar dirección al ambiente de negocios del sector buscando dimensionarlo cada vez más al profesionalismo.
DEFESA VEGETAL: ¿En su opinión, qué representa para Brasil la imposición de niveles máximos de residuos de plaguicidas (como 0,01), ante una realidad fitosanitaria como la de este país en comparación con otras culturas?
LUIS BORGES: Después de la última ronda de negociación en Uruguay del antiguo GATT, donde se creó la OMC (Organización Mundial del Comercio) que limitó las barreras arancelarias y reprobó los subsidios, los países desarrollados empezaron a adoptar barreras técnicas. La principal barrera fue el límite en el uso de agroquímicos. El gobierno brasileño fue informado más de una vez acerca de esto, pero no le puso suficiente atención al tema. No se tomaron medidas para facilitar el registro de moléculas modernas y gobiernos como los de la Unión Europea, por ejemplo, establecieron el nivel de residuos en 0,01 MG/Kg. para muchos productos, genéricos en su gran mayoría, que son los más utilizados en Brasil. Este nivel establecido corresponde al nivel de detección que en realidad corresponde a la prohibición del uso, ya que la práctica agronómica en Brasil llega a un valor de LMR superior a 0,01 MG/kg. La pérdida para el exportador brasileño ocurre ya que él se queda con pocos productos para controlar las plagas en sus pomares y en este contexto, las frutas tropicales son las más afectadas.
DEFESA VEGETAL: En el caso de la manzana, ustedes hicieron mociones especiales para que el producto pudiera contar actualmente con 71 principios activos a su disposición. Sin embargo, ¿este número sí cubre las necesidades actuales? y en el futuro, ¿esta ampliación traería beneficios a los productores? ¿deberíamos estar en la misma posición de Estados Unidos (162), de Alemania (584) o en un término medio?
LUIS BORGES: Nuestro sector siempre ha estado en contacto con las empresas productoras y siempre ha actuado en conjunto con estamentos estatales responsables por el registro. Esto solucionó en parte la situación, pero nuestro sector está limitado, puesto que de los 71 principios activos registrados, muchos están en la lista de prohibición en Europa. En nuestra opinión, necesitamos más de 120 moléculas de fungicidas, insecticidas, herbicidas, feromonas, fitohormonas, diluyentes, entre otros. Debemos recordar que para controlar cada plaga son necesarias mínimo cuatro moléculas diferentes para permitir el manejo de la resistencia, sino el producto pierde su eficiencia en poco tiempo.
DEFESA VEGETAL: En su opinión ¿qué hace que un producto sea clasificado como “química vieja”?
LUIS BORGES: Los productos de la química vieja son los que surgieron en las post-guerra. Los clorados, fosforados y carbamatos, en general pertenecen a las clases toxicológicas I y II. En este grupo podemos incluir la mayoría de los piretroides, por cuestiones ambientales.
DEFESA VEGETAL: Brasil ya tuvo el registro por grupo de cultura. ¿Qué significaría retomar eventualmente este procedimiento?
LUIS BORGES: El registro por grupo de cultura se utiliza mundialmente. El CODEX adoptó este sistema que Brasil dejó de utilizar en los años 80. Eso fue un gran error y encareció mucho el registro de productos destinados a pequeñas culturas las cuales su consumo no recompensa los costos invertidos. Además, los reflejos sobre la IDA (Ingestión Diaria Aceptable) limitan el número de productos. Actualmente en Brasil los productores de frutas, hortalizas y flores viven en permanente ilegalidad, puesto que, para producir, utilizan productos no registrados para las culturas. El gobierno es el culpable, ya que no toma medidas para sanar esta situación.
DEFESA VEGETAL: ¿Los productores no deberían involucrarse un poco más para obtener las innovaciones necesarias?
LUIS BORGES: El productor es resignado, sus líderes también creen que el problema es del gobierno o del fabricante del producto.
DEFESA VEGETAL: Para terminar, ¿cuál es su opinión acerca del problema de los residuos?
LUIS BORGES: El gran problema es que, para que haya producción integrada, las sustancias agrotóxicas deben estar registradas y Brasil no tiene productos registrados para la mayoría de las frutas tropicales. El problema de los residuos no tiene nada que ver con la exportación, pero sí con el uso ilegal. Los análisis de ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) han identificado residuos no permitidos en 20% de las muestras en productores de frutas y hortalizas. Sin embargo, la mayoría de los casos es de productos no registrados. Los técnicos de CEAGESP (Companía de Entrepuestos y Almacenes Generales de Sao Paulo) compararon estos análisis con las normas CODEX y esta irregularidad bajó para menos de 2%. Esto es igual a los niveles de Europa y Estados Unidos, lo que comprueba que el problema está en nuestras políticas de registro. El productor es el más afectado, ya que es considerado el villano sin merecerlo.
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