Presentado por: Ing. Agr. Luis Carlos Ribeiro - Gerente técnico y de Registros Estatales, Ing. Agr. Rafael Cordioli Pereira, Asistente Técnico y de Registros Estatales. Asociación Nacional de Defensa Vegetal (Andef).

El proceso de producción de alimentos ha recibido numerosos desafíos que deben cumplirse en los próximos años. Brasil tiene una posición prominente con gran potencial para contribuir al crecimiento de la producción de alimentos. Entre 1960 y 2010, el país aumentó su producción de granos en 774%, mientras que la superficie cultivada aumentó en un 116%, según la Sociedad Rural Brasileña (2012). Estas cifras se han logrado gracias a la adopción de tecnologías por parte de los productores brasileños que impulsan la productividad, y se sabe que sólo por medio de este recurso, el país alcanzará nuevos niveles de producción agrícola.

Debido a ese desafío y por la importancia económica que tiene el sector agrícola en Brasil, las amenazas fitosanitarias deben ser consideradas un asunto de seguridad nacional. Con el aumento del tránsito de mercaderías y de personas transportando materiales capaces de albergar plagas agrícolas, además de la posibilidad de ingreso natural de plagas a través de la extensa faja de frontera, se ha reportado un mayor número de casos a lo largo de los años. 

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (Mapa) publica una lista de plagas cuarentenarias ausentes y presentes en Brasil. Son plagas que pueden entrar, establecerse y diseminarse en el País, pudiendo causar problemas para la agricultura. A pesar de las relaciones de las plagas ausentes y presentes en el país, pero que están restringidas a algunas regiones, se sabe que el riesgo no se limita a estas plagas. La prueba es que hay informes de tres nuevas plagas encontradas que no estaban en las listas de plagas cuarentenarias del Mapa.

Como ejemplo del impacto en la agricultura, numerosas plagas, que eran exóticas, actualmente son plagas importantes en el manejo del campo. Podemos citar el picudo del algodón (Anthonomus grandis) que hoy es la principal plaga del algodón; la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi) es considerada la peor enfermedad en la historia de la soja; y la broca del café (Hypothenemus hampei) que es la plaga clave para el cultivo del café. Esas y otras plagas demandan billones de reales anualmente para realizar un control efectivo. Considerando los prejuicios generados y el potencial de comprometer la producción de alimentos, una política fitosanitaria con prevención, monitoreo y fiscalización es de extrema importancia para minimizar la entrada y el estabelecimiento de nuevas plagas en Brasil. El relato de las siguientes tres plagas pone en evidencia la importancia del papel de la Defensa Fitosanitaria Brasileira para fortalecer las barreras.

 

Helicoverpa punctigera

Del mismo género que su “prima” H. armigera, Helicoverpa punctigera se sospecha que está presente en Ceará. La sospecha vino como consecuencia de los monitoreos realizados en la región para identificar la presencia de H. armigera. El Mapa envió, en setiembre, una comisión al Nordeste para identificar de cual plaga se trata realmente, sin embargo, todavía no hubo un posicionamiento oficial del ministerio. Habiéndose reportado la presencia en cultivos de Australia (G.P. Fitt & S.C. Cotter), H. punctigera presenta alta capacidad reproductiva, adaptación a diversos ambientes, diapausa facultativa (hiberna cuando las condiciones ambientales son desfavorables) y capacidad de manifestar resistencia a los insecticidas utilizados. Al igual que H. armigera, presenta polifagia y agresividad mostrando un gran potencial destructivo. 

 

Melanagromyza sp.

Conocida como “mosca del talo de la soja”, fue encontrada por investigadores del Laboratorio de Manejo Integrado de Plagas (Lab- MIP) de la Universidad Federal de Santa María/RS en la cosecha 2014/2015 en municipios de Santa Catarina y Rio Grande do Sul. Aunque ya ha sido citada en el pasado debido a su importancia, en 2015 la especie M. sojae fue listada como plaga de gran riesgo de entrar al Brasil por el doctor Marcelo Lopes da Silva (Embrapa).

La hembra deposita sus huevos en la cara inferior de las hojas, cerca de las nervaduras. Cuando las larvas eclosionan, inician su alimentación por la lámina de la hoja y luego migran hacia el pecíolo y continúan la perforación en dirección al tallo principal. Las galerías formadas internamente impiden la visualización de las lesiones dificultando la detección de la plaga en el campo. Esa identificación debe ser hecha por medio del muestreo realizando un corte transversal del tallo.

La presencia de orificios en el tallo también es una señal de la presencia de la larva, porque antes de pupar realiza el orificio para posteriormente utilizarlo como salida y concluir el ciclo migrando para la fase adulta (Telekar & Chen., 1986). Según el doctor Jerson Carús Guedes, la plaga ataca todas las fases del cultivo de soja, caracterizada por orificios de salida en diferentes alturas de la planta. La alta movilidad del adulto y el desarrollo larval dentro de la planta son características que dificultan su identificación y control efectivo.

Aunque no se hayan realizado estudios de biología térmica, la especie se desarrolla mejor en condiciones de clima templado. Por ese motivo, Guedes recomienda no hacer la siembra de segunda  de soja (safrinha) para evitar que la plaga se multiplique.


Amaranthus palmeri

Originaria del Centro-Sur de los Estados Unidos y del Norte de México, A. palmeri (familia Amaranthaceae) es la principal maleza de los cultivos de algodón en los Estados Unidos. Recientemente su presencia fue detectada en dos municipios de Mato Grosso, Tapurah e Ipiranga do Norte. Las fincas fueron identificadas y aisladas con el objetivo de erradicar la especie. Ese trabajo está siendo realizado por el Instituto de Defensa Agropecuaria del Estado de Mato Grosso (Indea).

La especie presenta características peculiares que se diferencian de otras especies de Amaranthus, como la presencia de flores femeninas o masculinas en las plantas, siendo una característica que facilita la identificación entre especies en su fase reproductiva. Las plantas femeninas producen semillas cuando son polinizadas por las plantas masculinas, pero, por si fuera poco, la planta femenina también presenta la posibilidad de realizar apomixia facultativa, produciendo semillas sim que haya polinización por la planta masculina.

El metabolismo fotosintético es del tipo C4, presentando una mayor eficiencia en la conversión de agua, dióxido de carbono y luz en azúcares. Esa mayor eficiencia asegura una ventaja competitiva con las plantas cultivadas, prueba de ello es que la especie palmeri crece cerca de 2-3 centímetros por día. De tamaño reducido, las semillas producidas son el principal medio de infestación de nuevas áreas. En promedio, 400 mil semillas son producidas por planta. Al igual que en los EEUU, en Brasil también ya se ha identificado resistencia múltiple a herbicidas.

Por su agresividad y por la alta capacidad de dispersión, su manejo debe ser realizado lo antes posible. Para ello, es esencial la correcta identificación de la especie a través de sus características particulares. Presentan pecíolos mayores o iguales al largo de la lámina foliar, hojas distribuidas simétricamente al rededor del tallo cuando se ve desde arriba y a veces presentan manchas blanquecinas en forma de “V”. Las inflorescencias femeninas presentan brácteas “espinosas”, siendo esa la mejor manera de diferenciarla de otras especies en su fase reproductiva.

 

Plan de contingencia

Existe la necesidad de preparar, por parte del Gobierno, evaluaciones de riesgo más rápidas de las principales plagas para medir el impacto que puede ocurrir si la plaga se instala en el país. Mismo así, un Plan de Contingencia debe establecer medidas preventivas, medidas de emergencia y definición de roles a ser cumplidos por todos los involucrados. Es importante que ese Plan de Contingencia tenga un planeamiento previo que permita actuar de forma rápida y eficiente en caso de detección o brote de una plaga nueva.

De acuerdo con los centros de investigación de Brasil, lo que se recomienda para combatir las plagas nuevas luego de su reconocimiento por parte del Mapa es la utilización del monitoreo y el manejo integrado, que son prácticas ya bastante difundidas y se pueden  encontrar referencias en publicaciones e informes contenidos en las páginas web de las compañías de investigación. Para obtener más información sobre estas y otras plagas de la agricultura brasileña, acceda al portal www.defesavegetal.net