La importancia de las decisiones basadas en Ciencia en relación con el uso de los productos de protección de cultivos

 

Perspectiva de CropLife Latin America sobre las desventajas del Principio Precautorio en contraposición a la Evaluación de Riesgo. Mientras que el Principio Precautorio promueve decisiones basadas exclusivamente en el peligro de una actividad o una tecnología, la Evaluación de Riesgo promueve decisiones basadas en análisis científicos, abre la posibilidad de manejar el riesgo y facilita el ingreso de nuevas tecnologías.

04/20/2020

PiezaLos productos de protección de cultivos son herramientas indispensables para el agricultor, sin las cuales se ponen en riesgo la sostenibilidad agrícola y la seguridad alimentaria. Las compañías miembros de CropLife Latin America1 desarrollan las mejores tecnologías de acuerdo con el estado de la ciencia. Estas compañías realizan continuamente revisiones a sus tecnologías en la región y, a medida que avanza el conocimiento científico sobre tecnologías existentes y alternativas, desarrollan nuevos productos en línea con su compromiso con la innovación agrícola enfocada en la salud y la producción sostenible.

Desde esta perspectiva se aboga por regulaciones basadas en el conocimiento científico riguroso, que sea independientemente validado y ampliamente soportado por el consenso mayoritario de científicos alrededor del mundo. Es este tipo de conocimiento el que constituye el fundamento de la toma de decisiones derivadas de la evaluación científica del riesgo: a mayor riesgo, mayores las exigencias de mitigación del mismo y mayor escrutinio regulatorio.

La evaluación de riesgo resume el estado de la ciencia de modo que la sociedad logre los beneficios de una agricultura que ayude a los países a tener seguridad alimentaria y a fortalecer su desarrollo económico.

En contravía a esta visión, se posiciona el principio precautorio que reza que cuando los riesgos asociados a una actividad específica son en alguna medida indeterminados o no son completamente comprendidos, se debe asumir el peor escenario posible y evitar tal actividad. Sobre la base de identificar peligro, esto es el miedo al peligro, el principio precautorio se fundamenta en desconocer que las personas son capaces de manejar el riesgo asociado a un peligro y tomar sus propias decisiones frente a este último. Las implicaciones y el alcance de este tipo de razonamiento son importantes. Por ejemplo, no se podrían utilizar los medicamentos para tratar enfermedades, ya que todos tienen algún nivel de toxicidad y contraindicaciones. Otro ejemplo sería no aprovechar las plantas ya que producen gran cantidad de sustancias químicas naturales que cumplen diversas funciones metabólicas y fisiológicas, todas con varios niveles de toxicidad y la mayoría solamente parcialmente caracterizadas científicamente. Desde la perspectiva del principio precautorio, no podríamos aprovechar las plantas para producir alimentos, medicamentos o materiales, tales como textiles, elementos de construcción, biocombustibles, o cualquier otra utilización humana de las plantas y sus derivados.

El principio precautorio ha sido introducido en varios instrumentos de organismos y tratados internacionales2. En América Latina, organizaciones y personas anti-innovación radicales hacen continuamente lobby político y campañas mediáticas de desinformación y miedo para manipular al público a favor del principio precautorio, lo cual inhibe la innovación o desarrollo de nuevas tecnologías. Por supuesto, es mucho más sencillo defender la premisa de “es mejor prevenir que lamentar” en cuestiones relacionadas con la salud o el ambiente. Es políticamente mucho más difícil explicar y convencer al público y a ciertos tomadores de decisiones de que no existen en el mundo actividades cuyo riesgo absoluto sea cero.

Cuando el principio precautorio se establece como fundamento de decisiones regulatorias y de politicas públicas, éste obliga a las autoridades a tomar decisiones basadas en el peligro inherente de cualquier actividad o tecnología que van desde restricciones hasta prohibiciones. En otras palabras, le otorga poder a las autoridades para tomar decisiones basadas en ideología y no en ciencia, efectivamente coartando la libertad de las personas de evaluar el riesgo de las actividades y de decidir sobre cómo manejar el riesgo.

La industria de protección de cultivos representada por CropLife Latin America promueve la toma de decisiones basadas en ciencia. Con total transparencia apoyamos a las autoridades regulatorias y legislativas, al igual que al público en general, a incrementar su comprensión y capacidades para este tipo de discusiones y análisis que lleven a los países a avanzar en la senda de la innovación, la competitividad y la sostenibilidad de sus naciones.

Recomendamos a todas las personas, instituciones y autoridades en América Latina, confiar en que el estado de la ciencia y el conocimiento científico, continuamente en aumento , son la única base sobre la cual se pueden tomar decisiones racionales que nos permitar mejorar las condiciones de salud, ambiente y desarrollo sostenible en la sociedad.

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www.croplifela.org

2 The Ten Principles of the UN Global Compact. https://www.unglobalcompact.org/what-is-gc/mission/principles

3 El Paradigma de Evaluación de Riesgo del Consejo Nacional de Investigación. Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. Consultado en Abril de 2020. https://www.epa.gov/fera/nrc-risk-assessment-paradigm