Uso sostenible del agua, un desafío de la agricultura del futuro

 

Marzo 22, 2018. Según la Organización de las Naciones Unidas, el agua es un elemento esencial para el desarrollo sostenible. No solo es necesaria para garantizar la salud humana, sino que es clave en la sostenibilidad medio ambiental y la prosperidad económica.

La producción de alimentos no es ajena a la necesidad de este recurso hídrico. Más del 70% del agua dulce del planeta tierra, se utiliza en la agricultura y se estima que para el 2030 este porcentaje se aumente un 14%. Para hacernos una idea del consumo de agua en la agricultura, por ejemplo, producir un kilo de arroz requiere entre 1 a 3 mil litros de agua.

Este panorama plantea un problema de desabastecimiento y escases de agua para 2050 ya que la población aumentará y con ella la demanda de alimentos, por lo que el sector agrícola se verá en la necesidad de producir un 60% más.

Precisamente, para evitar la escases del agua, se requiere la implementación de herramientas y tecnología que faciliten y optimicen el uso del agua en la agricultura y de esta manera sea sostenible.

 

Nuevo planteamiento de la agricultura: Un desafío para el uso sostenible del agua

 

El uso sostenible del agua y su optimización en la agricultura, requiere de inversión y aprovechamiento de tecnologías. Una de las más conocidas es la adopción de sistemas de riego. De acuerdo con la revista AgroBanco de Perú, los sistemas de riego tecnificado pueden garantizar mayor eficiencia en el uso del agua y así se evita el desperdicio de este recurso. Existen varios sistemas: goteo, multicompuertas, impulso, microaspersión, entre otros, y se utilizan de acuerdo con la necesidad del cultivo. Este tipo de tecnología permite saber cuándo, cuánto y cómo se regó agua.

Por otro lado, para casos de cultivos que han sufrido afectaciones por sequía a causa del calentamiento global y sus efectos como las altas temperaturas y los cambios en las precipitaciones; los investigadores y científicos han desarrollado semillas biotecnológicas resistentes a estrés hídrico. Este tipo de semillas no solo toleran la sequía, también aportan a la recuperación de los suelos estériles y salinos. En Brasil, por ejemplo, EMBRAPA (Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria) ya está desarrollando una caña de azúcar resistente a la sequía y se encuentran en camino, investigaciones en maíz y soya para que las semillas resistan el estrés hídrico.

Está en las manos de los agricultores, la posibilidad de hacer un uso sostenible del agua en la agricultura para producir más y mejores alimentos. Hagamos que el Día del Agua se convierta en una oportunidad más para comprometernos con el buen uso de este recurso, con el buen uso de las tecnologías que permitan la optimización de esta para la producción y con la inversión en ciencia y tecnología para desarrollar más herramientas que mitiguen los efectos del cambio climático como la sequía o las inundaciones.