Por qué el varroa es uno de los culpables de la muerte de abejas en el mundo

 

Febrero 6, 2018.

El declive del 37% de la población de abejas en Europa, el trastorno conocido como Síndrome de Colapso de las Abejas y las pérdidas invernales de colonias en Estados Unidos durante los últimos años, ha sido motivo de preocupación no solo para el sector apícola, sino para el agrícola. Si bien es cierto que las abejas aportan en la polinización de algunos cultivos como el de fresa o almendras, algunos expertos como José Graziano da Silva, director general de la FAO, señalan algunas consecuencias provocadas por la muerte de abejas como que "un mundo sin polinizadores sería un mundo sin diversidad de alimentos, y a largo plazo, sin seguridad alimentaria”.

Para evaluar qué está pasando con las abejas a nivel mundial, se han emprendido una gran cantidad de estudios e investigaciones en las que se ha demostrado que hay varias causas que influyen en la salud y muerte de abejas. Se destacan el cambio climático, las malas prácticas apícolas y agrícolas, infecciones y enfermedades que afectan a las colmenas y el ataque de ácaros como el varroa.

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Sobre este último, se han realizado investigaciones como la del candidato a doctorado Sammy Ramsey de la Universidad de Maryland, quien en 2017 presentó su trabajo de grado titulado “Parásito Ácaro Varroa destructor; la principal amenaza para las abejas”. Su tesis señala al parásito de la abeja melífera Varroa destructor (‘mite’) como el principal factor que afecta la población de abejas.

Acreedor de un reconocimiento

Sammy Ramsey no solo obtuvo el reconocimiento por la importancia de la investigación realizada. En 2017, compitiendo con 17 contrincantes más, ganó la competencia anual 3MT (Three Minute Tesis) de Universitas 21 por la capacidad de transmitir la importancia de su tesis de doctorado a un público general en un tiempo record de tres minutos.

Ramsey asegura que "esta experiencia se puede calificar como un desafío pues los programas de doctorado nos enseñan términos técnicos, complejos y una jerga opaca. Esto puede hacer que todo nuestro conocimiento sea inaccesible para las personas que más necesitan de nuestro apoyo. Ser obligado a explicar tu trabajo de manera simple, te obliga a abordarlo distinto y a comprenderlo mejor

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En su presentación, Ramsey explica que identificó que el parásito se alimenta de la parte inferior de abdomen de la abeja “el tejido en esta área se llama cuerpo graso, y esto es significativo porque el cuerpo graso no sólo almacena nutrientes, desintoxica pesticidas, regula los niveles de hormonas o produce la respuesta inmune primaria para invasores microbianos. Esas son sólo cuatro de sus nueve funciones” señaló Ramsey. Esta información, permitirá tener la posibilidad de introducir un agente en este tejido corporal graso que puede interrumpir el ciclo biológico y reproductivo del varroa destructor, eliminando así esta plaga de manera inminente.

Para identificar que ese es el lugar del que se alimenta el varroa, fue necesario crear unas abejas, llenarlas con sangre y cuerpo graso, para después dejarlas como señuelos en la alimentación del ácaro varroa. Los resultados demostraron que “el varroa alimentado con sangre murió rápidamente y produjo muy pocos huevos. Sin embargo, los alimentados con cuerpo graso fueron las únicos capaces de producir 6 veces más huevos y sobrevivir 7 días; la duración total del estudio” señala Ramsey en el vídeo en el que explica de forma clara a personas del común, la importancia de su investigación.

Con este nuevo aporte a la industria apícola, el control y tratamiento para la varroa será más eficiente, reduciendo así el declive de abejas melíferas y garantizando colmenas resistentes al varroa destructor. De esta manera, se asegura la función de estos polinizadores en el medio ambiente, la diversidad biológica y la polinización de más de un tercio de la producción mundial de cultivos alimenticios.

 

Bibliografía: