La biotecnología agrícola es segura para la salud humana y para el medio ambiente. La seguridad de esta tecnología es respaldada nuevamente como resultado de dos años de análisis del Panel de Expertos de la Academia Nacional de Ciencia, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos, una institución con los mejores científicos de esta nación, que incluyen más de 300 Nobel y reconocido igualmente por la Revista Science.

La afirmación de la seguridad de la biotecnología agrícola, transgénicos, u organismos genéticamente modificados es evidente luego de 20 años de uso de la tecnología, pero veamos los detalles del estudio, su contexto y su contenido de aproximadamente 400 páginas para entender los motivos por los que llega a esta conclusión.

Lo primero es el contexto, la Academia Nacional de Ciencia, Ingeniería y Medicina es un órgano independiente y objetivo creado para brindar consejo a su nación y resulta de la fusión de la Academia de Ciencias creado en 1983, la de Ingeniería creado en 1964 y la de Medicina creada en 1970. El reporte ha sido creado con una gran apertura y solidez científica, un sitio web para que el público pueda tener acceso http://nas-sites.org/ge-crops/ así como el hashtag #GECropStudy.

Sobre el contenido, el reporte analiza más de 900 publicaciones, 700 comentarios y 80 disertaciones. Dispone de un pequeño resumen al inicio, genera el contexto mundial sobre el tema que de manera general es un 12% del área Global Agrícola cultivada con biotecnología en 14 cultivos.  El capítulo 4 presenta los resultados ambientales  y agronómicos, y en el capítulo 5 los correspondientes a salud humana. En términos generales concluye que el mejoramiento convencional y el mejoramiento por ingeniería genética no tienen diferencias a nivel de seguridad para el ambiente y la salud humana. Los puntos medulares del estudio indican que:

 

A nivel de Salud Humana

Los estudios en animales,  los datos experimentales, así como el análisis de datos de largo plazo de la salud y de la tasa de conversión de alimentación antes y después de la introducción de biotecnología demuestra que no existen efectos adversos  asociados con la alimentación de animales con transgénicos (Pag 130).

No hay diferencias significativas nutricionales ni de composición química entre los alimentos genéticamente modificados y su contraparte no modificada, y las diferencias que se pueden encontrar son parte del rango natural esperado (Pag 131).

No se encontraron evidencias epidemiológicos que vinculen el consumo de transgénicos con efectos negativos en la salud como cáncer, daño renal, obesidad, diabetes tipo II o autismo (Pag 138, 142, 143, 144, 146, 147).

La leche de rumiantes alimentados con granos biotecnológicos no contiene genes ni proteínas transgénicas (Pag 149).

Existen varios cultivos en desarrollo que están diseñados para el beneficio de la salud humana, como el arroz con un contenido aumentado de beta caroteno para prevenir la ceguera y muerte ocasionada por la deficiencia de vitamina A en países en desarrollo (pag 151).

Mejoras podría beneficiar la salud como aceites con omega (Pag 152).

Es posible que los cultivos biotecnológicos resistentes a insectos tengan beneficios a la saludo al contener menos toxinas como anflatoxinas y fumonisinas derivados del ataque de insectos y posterior crecimiento de hongos en comparación con cultivos no mejorados (Pag 153).

 

A nivel de Ambiente y Agrícola

Los cultivos biotecnológicos comerciales tienen beneficios económicos para los agricultores que los adoptan (Pag 74, Pag 78, Pag 85, Pag 87, Pag 181).

Los cultivos tolerantes a insectos tienen una tendencia a mayor diversidad de insectos al compararlos con cultivos no mejorados donde se aplica una mayor cantidad de insecticidas (Pag 94).

El uso de cultivos con tolerancia a herbicidas o resistencia a insectos no reduce la diversidad de plantas e insectos (Pag 94).

A pesar de que pueda existir flujo de polen-genes hacia variedades silvestres no existen ejemplos que demuestren un efecto adverso al ambiente (Pag 98).

 

Otros hallazgos

La ingeniería genética puede utilizarse para desarrollar cultivos resistentes a patógenos que afectan a agricultores de países desarrollados y en desarrollo y disminuir sus pérdidas (pag 278).

En conclusión, la biotecnología agrícola es segura para la salud humana y para el medio ambiente. Esta afirmación es un resultado esperado, no solo por los 20 años de adopción de la biotecnología, sino porque cada producto que llega al agricultor pasa por 10 años de análisis y evaluación, una inversión de 136 millones de dólares, así como un fuerte contenido científico y técnico [3].

 

Fuentes 

- Committee on Genetically Engineered Crops: Past Experience and Future Prospects; Board on Agriculture and Natural Resources; Division on Earth and Life Studies; National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine. 2016. Genetically Engineering Crops. Experiences and Prospects. http://www.nap.edu/catalog/23395/genetically-engineered-crops-experiences-and-prospects. DOI: 10.17226/23395

- [2] Servick, K. 2016. Once again, U.S. expert panel says genetically engineered crops are safe to eat. DOI: 10.1126/science.aaf9997 http://www.sciencemag.org/news/2016/05/us-panel-releases-consensus-genetically-engineered-crops

- [3] Prado J, Segers G, Voelker T, Carson D, Dobert R, Phillips J, Cook K, Cornejo C, Monken J, Grapes L, Reynolds T, Martino-Catt S. Genetically Engineered Crops: From Idea to Product. Annual Review of Plant Biology. 65: 769-790. DOI: 10.1146/annurev-arplant-050213-040039

Annu. Rev. Plant Biol. 2014. 65:769–90