Los residuos de plaguicidas cumplen con estándares altos de seguridad

 

ResiduosPlaguicidas

 

Dr. Wibke Meyer
Gerente de Asuntos Regulatorios
Protección de Cultivos
CropLife International
Mayo 2019 - Artículo adaptado de PesticideFacts.org

Como consumidor, una gran parte de disfrutar la comida es saber que es segura para nosotros. Por esto, los gobiernos y agricultores en todo el mundo se cercioran que los cultivos alimenticios sean seguros, lo que incluye asegurarse que los plaguicidas estén regulados y sean usados responsablemente. En adición a esto, regulan estrictamente los residuos de plaguicidas en los alimentos, que son los rastros de plaguicidas que pueden permanecer en los cultivos a la hora de la cosecha.

Los Límites Máximos de Residuos (LMRs) son una norma comercial y una medida que designa el nivel más alto de residuos de plaguicidas tolerados legalmente en la comida cuando se aplican los plaguicidas de manera correcta. Los LMRs se establecen muy por debajo de los márgenes de seguridad para determinar que los alimentos producidos con plaguicidas sean adecuados para el consumo. Este estándar permite que los consumidores puedan confiar en la seguridad y la calidad de los alimentos que compran. Los residuos de plaguicidas, si los hay, son tan bajos que las personas tendrían que consumir cantidades humanamente imposibles para ser afectadas.

Los LMRs se establecen muy por debajo de los márgenes de seguridad para determinar que los alimentos producidos con plaguicidas son adecuados para el consumo.

Los gobiernos alrededor del mundo monitorean los residuos de los plaguicidas usando muestras. Por ejemplo, la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos, EFSA, publica un reporte de monitoreo de residuos cada año. Este presenta que en la Unión Europea alrededor de la mitad de todas las muestras están libres de rastros detectables de residuos. En la otra mitad (45%), los residuos que se encontraron estaban dentro de los límites legales (LMRs). Solo el 2% de las muestras evaluadas excedían los límites, sin presentar un problema a la salud debido a la cantidad encontrada y los grandes márgenes de seguridad que existen.

Los plaguicidas son aplicados en todas las fases de crecimiento de los cultivos para protegerlos de plagas, enfermedades y malezas. Los agricultores siguen buenas prácticas agrícolas para asegurar que los residuos potenciales estén por debajo de los LMRs. Es esencial que los agricultores cumplan con los requisitos de LMRs para que puedan comercializar sus productos de manera local e internacional. Adicionalmente, el Manejo Integrado de Plagas, un enfoque holístico de la agricultura sostenible que incluye el uso responsable de plaguicidas, permite minimizar los residuos.

LMRs como norma comercial

Los LMRs, basados en ensayos de residuos establecidos por los reguladores, verifican que los agricultores usen los plaguicidas de manera correcta. Tener seguridad demostrada para el consumidor es una condición indispensable para emitir LMRs. Por esto, comerciantes e importadores pueden confiar en que los alimentos que solicitan cumplen con los requisitos de seguridad y calidad, lo que garantiza la comercialización de los productos. Si un LMR se excede, por ley no se puede vender el producto, así que se destruye.

Hay diferentes sistemas para establecer LMRs en el mundo. Por ejemplo, Estados Unidos y la Unión Europea tienen un sistema cada uno, y el Codex Alimentario funciona a nivel internacional. En cada mercado, un LMR se establece de manera rutinaria antes que un plaguicida se registre, pero no automáticamente en los mercados de importación. Si un producto no está registrado en un mercado de importación, el fabricante debe solicitarle a los reguladores de ese mercado que establezcan una tolerancia de importación, la cual, idealmente, es el mismo LMR del mercado exportador.

Los LMR son la piedra angular para el comercio. Un cultivo no es legalmente comerciable si excede los LMRs.

Hasta recientemente, los alimentos se producían, vendían, y consumían de manera local. En el último siglo, la cantidad de alimentos comercializados a nivel internacional ha crecido exponencialmente. Los LMRs son la piedra angular para el comercio. Un cultivo no es legalmente comerciable si excede los LMRs. No existe un sistema armonizado de LMRs global, lo que resulta ser un desafío para los agricultores, quienes deben cumplir con los LMRs del país exportador y del país importador. Por ejemplo, si se exportan berries de Chile hacia la Unión Europea, éstas deben cumplir con los LMRs de Chile y de Europa. Por esta razón, los agricultores deben estar muy bien informados sobre los requisitos de LMRs para todos sus mercados. También deben verificar si las instrucciones de la etiqueta local cumplen con los requisitos de residuos del país importador.

Los exportadores usualmente están informados sobre los LMRs alrededor del mundo, ya que no están dispuestos a tomar el riesgo de que sus productos no cumplan con las tolerancias de importación y sean rechazados. Los fabricantes de plaguicidas, organizaciones agrícolas y exportadores, recomiendan que los agricultores monitoreen continuamente cualquier cambio de los LMRs a nivel global.

Garantía de seguridad

La seguridad de los cultivos comienza con la industria de la protección de los cultivos, que evalúa productos de manera continua y solo envía la solicitud de registro cuando las pruebas y evaluaciones de riesgo cumplen con requisitos regulatorios y de seguridad estrictos. Luego, las autoridades ejecutan evaluaciones independientes en donde deciden si están de acuerdo o no con la solicitud. El monitoreo es constante en toda la cadena de producción, desde los comercializadores hasta los supermercados. Cientos de miles de muestras son analizadas cada año para monitorear los residuos.

Por esta razón, los consumidores no se deben preocupar por los residuos de plaguicidas ya que existe una brecha enorme entre la percepción y la realidad. Incluso si el límite máximo legal para los residuos se excede, es muy poco probable que sea un riesgo ya que existen márgenes de seguridad bastante amplios. Por ejemplo, una persona tendría que consumir 28,000 fresas en un solo día para sobrepasar los límites de seguridad que existen para esta fruta.

Incluso si el límite máximo legal para los residuos se excede, es muy poco probable que sea un riesgo ya que existen márgenes de seguridad bastante amplios. Por ejemplo, una persona tendría que consumir 28,000 fresas en un solo día para sobrepasar los límites de seguridad que existen para esta fruta.

Los consumidores también son una parte importante de la cadena de manejo de los alimentos. Más que prestar atención a las “listas de vigilancia” de residuos de plaguicidas en alimentos saludables como frutas y verduras, cada persona se debe responsabilizar por la inocuidad de los productos en su hogar. La mayoría de los residuos se encuentran en las cáscaras de frutas y verduras, por lo que pelar los alimentos es una buena práctica para eliminarlos. Finalmente, los consumidores también pueden quitar las hojas exteriores de las cabezas de lechuga y lavar los productos con agua, frotando suavemente y luego secándolos, como medida de precaución adicional y cómo práctica de higiene general.

La inocuidad de los alimentos empieza desde los agricultores cuando siembran sus campos, hasta el alimento en la mesa de los consumidores. Gracias a todas las medidas de seguridad, normas y monitoreo de los alimentos, cada persona puede confiar en la seguridad de los alimentos que consumen.