El mundo reconoce cada vez más el aporte de la mujer en la agricultura


El Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para visibilizarla en la agricultura, destacar sus roles y sus aportes a la producción de más y mejores alimentos con miras a la sostenibilidad alimentaria.

Mujer agricultora

 

Marzo 8 de 2018-. “Ahora es el momento: las activistas rurales y urbanas transforman la vida de las mujeres”. Bajo esta premisa, la Organización de las Naciones Unidas -ONU-, plantea este 2018 la reflexión en torno al Día Internacional de la Mujer. Esta, que es una celebración que surgió a finales del siglo XIX como una forma de reconocer la lucha histórica de las mujeres para mantener su libertad, igualdad y fraternidad, con respecto a la de los hombres, sigue vigente hasta hoy y cada vez más evidencia la importancia de la reconocer, incluir y empoderar a la mujer en todos los aspectos, sectores y ámbitos sociales.

La producción de los alimentos no se queda atrás. Al pasar de los años, esta actividad ha involucrado al género femenino en los diferentes segmentos de la cadena: desde la ciencia e investigación, la ingeniería agrícola y agronómica, la administración agropecuaria, la ingeniería de los alimentos, hasta la comercialización de los productos agrícolas.

Según datos de la ONU, un cuarto de la población mundial está constituida por mujeres del campo, de las cuales el 43% trabaja en la agricultura. En 2010, en América Latina y el Caribe, la FAO (Food Agricultural Organization, por sus siglas en inglés) asegura que la participación femenina en la población económicamente activa en la agricultura está entre un 12% y 25%.

Asimismo, la FAO señala que la tasa de mujeres trabajadoras en el campo se ha incrementado 5 puntos. Sin embargo, tan solo el 30% de las mujeres que están en el campo son propietarias de tierras agrícolas, un 10% accede fácilmente a un crédito y un 5% puede tener asistencia técnica en su producción. Lo que muestra el camino a recorrer para una mayor equidad.

Mujeres rurales y los objetivos del milenio

Las mujeres rurales cumplen un papel fundamental para los objetivos de desarrollo del milenio. De acuerdo con información contenida en el “Atlas de las mujeres rurales de América Latina y el Caribe” de la FAO, se debe considerar desde sus contribuciones a la mantención de la sociobiodiversidad y resiliencia de las comunidades frente a las crisis.

Su aporte se puede hacer tangible en la erradicación del hambre y la pobreza, con su trabajo en la agricultura y las ciencias de los cultivos, hasta las alianzas para lograr objetivos o la reducción de las desigualdades, con su lucha activista por lograr la igualdad y la fraternidad.

Mujeres rurales que se destacan en la producción de alimentos

En Argentina se encuentra Gabriela Luciani, una científica de plantas que disfruta trabajar con la soja y aportar desde su conocimiento científico para desarrollar métodos eficaces que ayuden a proteger los cultivos de los productores argentinos, específicamente ha desarrollado una variedad de soja biotecnológica que es resistente a las orugas. “Es inspirador ver como los productos científicos que desarrollamos en un programa de mejoramiento, se comercializan ahora como los mejores del mercado” asegura Gabriela.

Otro caso a destacar está en Guatemala con la Cooperativa Cuatro Pinos. Una asociación de mujeres empresarias que inició con tres mujeres de la tercera edad y que ahora cuenta con más de 450. Ellas, no solo producen mini vegetales, también los comercializan y exportan a otros mercados como Estados Unidos.

Estos son solo dos casos de los miles que hoy involucran a la mujer rural, entendida como actor principal en la cadena de la producción de alimentos. Las posicionan como líderes de proyectos innovadores y exitosos en América Latina que aportan a la sostenibilidad alimentaria y a la producción limpia y segura de los alimentos.

Así pues, el Día Internacional de la Mujer se convierte en una oportunidad más para recordar que la mujer rural es líder y aporta desde su conocimiento para la sostenibilidad agrícola y la seguridad alimentaria. El empoderamiento y la visibilidad de las iniciativas o proyectos que lleven adelante las mujeres será clave para promover e incentivar el avance de este género en la producción de los alimentos.