¿Quién se beneficia del miedo a los agroquímicos?

 

Febrero 21, 2020 - Esta semana se ha hecho público un reportaje1 coordinado por varios grupos activistas que busca crear miedo y rechazo a las empresas que más contribuyen desde la agricultura a la sostenibilidad y a la seguridad alimentaria en América Latina y el resto del planeta.

Se les acusa a estas empresas de lucrarse de la debilidad e incompetencia de las autoridades y de los científicos en la región, y otras con economías en proceso de desarrollo económico, al vender productos agroquímicos altamente peligrosos. Evidentemente las autoridades y científicos no son débiles o incompetentes. Pero ¿qué es un agroquímico o plaguicida altamente peligroso? Según el consenso global a través de organizaciones como la FAO y la OMS, apoyados en el más avanzado conocimiento científico moderno, son aquellas sustancias que requieren un mayor nivel de cuidado y atención para que puedan ser utilizadas sin causar riesgos inadecuados a la salud o al ambiente2. Se trata de una categorización sobre la cantidad de un agroquímico capaz de causar intoxicación aguda en personas si se ingiriera la sustancia pura y directamente. Por supuesto los agroquímicos se utilizan con formulaciones y medidas de precaución en su manejo para que esto no suceda. Estas sustancias hacen parte del conjunto de herramientas que los agricultores pueden usar cuando otras alternativas de manejo de plagas son insuficientes y para prevenir que las mismas plagas desarrollen resistencia a los métodos de control. Son herramientas tecnológicas particularmente importantes en agroecosistemas de países en regiones tropicales y sub-tropicales.

Por supuesto es más fácil vender el mito de que las grandes corporaciones son entes diabólicos que explotan a países tercermundistas, que explicar por qué los agricultores que subsisten del difícil trabajo en el campo deben tener múltiples tecnologías disponibles para proteger sus cultivos y, de paso, nuestra seguridad alimentaria. Ejemplo de esto es lo que sucede actualmente en África, donde la peor infestación de langostas en más de 70 años está devorando toda la vegetación y cultivos de varios países, poniendo en grave riesgo la supervivencia de millones de animales, hombres, mujeres y niños3. Atender esta emergencia sería imposible si los productos plaguicidas necesarios para ello estuvieran prohibidos en los países que los requieren con urgencia.

Este año se ha denominado por la FAO como el Año de la Sanidad Vegetal4. También es el “Super Año de la Biodiversidad5. Se están negociando a nivel global acuerdos internacionales para buscar financiación a los programas de los cuales se nutren muchos grupos de interés, activistas, para la próxima década. ¿Por qué algunos grupos quieren infundir el pánico en el público y sugerir que las autoridades y los científicos en nuestros países no cumplen con su trabajo de diseñar regulaciones que protegen nuestras economías agrícolas?

CropLife Latin America respalda y resalta el trabajo de las autoridades de los países en la región, quienes, gracias a sus decisiones basadas en ciencia de alto nivel y evaluación de riesgo, protegen y aseguran nuestra evolución hacia una agricultura sostenible.

 

Fuentes

1 https://unearthed.greenpeace.org/2020/02/20/pesticides-croplife-hazardous-bayer-syngenta-health-bees/

2 http://www.fao.org/agriculture/crops/thematic-sitemap/theme/pests/code/hhp/en/

3 https://cnnespanol.cnn.com/video/langostas-plaga-invasion-insecto-crisis-alimentaria-africa-pkg-becky-anderson/

4 http://www.fao.org/news/story/es/item/1253562/icode/

5https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/reportajes/2020-un-ano-clave-para-enfrentar-las-emergencias-del-clima-y-la