¿Qué significa realmente producir de manera sostenible? ¿Es posible aumentar la productividad y, al mismo tiempo, cuidar el suelo, el agua y la biodiversidad? ¿La sostenibilidad necesariamente implica mayores costos?
Estas fueron algunas de las preguntas abordadas en el nuevo episodio del podcast El Agricultor Primero, que contó con la participación de Carolina García Ríos, líder de Stewardship y Red de Custodia de Corteva para Centroamérica y países andinos, junto a José Perdomo, presidente de CropLife Latin America, y Gabriela Briceño, directora regional de Stewardship.
Durante la conversación, uno de los mensajes centrales fue que la sostenibilidad agrícola no se trata únicamente del componente ambiental, sino del equilibrio entre productividad, bienestar social y cuidado de los recursos naturales.
“Ser sostenible no necesariamente sale caro”
Uno de los temas más interesantes de la conversación fue la percepción frecuente entre agricultores de que implementar prácticas sostenibles puede ser costoso.
Frente a ello, Carolina García planteó una reflexión contundente: medir y comparar resultados antes y después de hacer pequeños cambios en campo. Según explicó, muchos productores descubren que mejorar prácticas puede traducirse en mayor productividad y rentabilidad.
José Perdomo añadió que la clave está en generar confianza a través de experiencias piloto y cambios graduales, permitiendo que los agricultores comprueben los beneficios en sus propias condiciones productivas.
Las siete claves de la sostenibilidad agrícola
Carolina García explicó cómo desde Corteva se promueven siete prácticas clave para avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles y productivos:
- Salud del suelo
- Uso eficiente del agua
- Manejo integrado de plagas y problemas fitosanitarios
- Uso responsable de insumos
- Tecnologías inteligentes
- Protección de la biodiversidad
- Bienestar social y comunitario

Innovación, curiosidad y cambios paso a paso
El episodio cerró con una idea poderosa: la innovación también nace desde el agricultor.
La conversación resaltó cómo la curiosidad, la disposición a probar nuevas prácticas y la implementación gradual de cambios pueden abrir el camino hacia sistemas agrícolas más resilientes y sostenibles.
Como concluyó Gabriela Briceño, “no hay excusa para no ser responsables”, recordando que la sostenibilidad también se construye desde acciones simples y cotidianas dentro de cada finca y comunidad agrícola.
















